Dos pasos para entrar, aviso de cada entrada, bitácora de tres meses, horario de bloqueo, copia automática en su Google Drive y cada empresa aislada. No es una aplicación recién hecha: es la que protege una desarrolladora de verdad.


Aviso por correo en cada entrada, tiempo límite de sesión para los administradores, horario de bloqueo y cierre de todas las sesiones con un botón.
Quién entró, desde qué aparato, qué cambió y cuándo. Noventa días de historia que nadie puede borrar.
Cada día el sistema guarda una copia en la cuenta de Google de su empresa: hasta 50 copias en Excel y el respaldo completo. Si un día se va, se lleva todo.
Sus datos viven separados de cualquier otra desarrolladora y el aislamiento se comprueba todos los días. Ni el soporte entra sin que quede registrado.