R.A.M.O.N. vive dentro de la aplicación y sabe sus datos: pregúntele cuánto pagó un cliente el mes pasado, quién está en mora o cuánto le deben. Corre con la llave de IA de su empresa.


«¿Cuánto nos pagó Diana el mes pasado?» y responde con las facturas.
Le dicta una cita o una nota, le arma una cotización y le resume la cartera.
La llave es suya, el consumo se factura en su cuenta y, sin llave, la función simplemente queda apagada.