El residente genera el QR de su visita o de su delivery desde el portal. El guardia lo escanea con su app y queda el registro de quién entró y cuándo.

Se renueva solo cada minuto y se muestra en el lector del portón. Nadie lo copia.
El residente lo genera en segundos y lo manda por WhatsApp.
Escanea ese QR en el portón, registra visitantes y huellas, y guarda el historial de entradas y salidas.
Quién entró, a qué lote y a qué hora, para siempre.